Tras el intento de apoderamiento de Ucrania por parte del gobierno ruso al estilo bélico, países de todo el mundo se han manifestado en contra y han respondido de una manera moderna para condenar las acciones del presidente Vladimir Putin.
Tras el intento de apoderamiento de Ucrania por parte del gobierno ruso al estilo bélico, países de todo el mundo se han manifestado en contra y han respondido de una manera moderna para condenar las acciones del presidente Vladimir Putin: sin armas y con sanciones financieras y comerciales para Rusia.
Sanciones económicas
El gobierno de Estados Unidos implementó un bloqueo a la exportación de tecnología hacia Rusia con el propósito de limitar la capacidad para avanzar militar y aeroespacialmente. La sanción incluye restricciones en semiconductores, telecomunicaciones, seguridad de encriptación, láseres, sensores, navegación, aviónica y tecnologías marítimas.
Asimismo, la Casa Blanca aplicó sanciones al Kremlin. Anunció que impediría a las 13 grandes empresas estatales recaudar dinero en Estados Unidos, entre las cuales se encuentran la empresa energética Gazprom y el Sberbank, la principal institución financiera rusa.
Por su parte, Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido, advirtió que su objetivo es excluir a los bancos rusos del sistema financiero del Reino Unido e impedir que las empresas estatales y privadas rusas continúen recaudando fondos en el Reino Unido. Además, en línea con lo establecido por el presidente Biden, Johnson presentó al parlamento la prohibición de exportar bienes por parte de los sectores estratégicos (como el electrónico, las telecomunicaciones y el aeroespacial) hacia Rusia.
En Alemania, el canciller Olaf Scholz anunció la decisión de paralizar la certificación del gasoducto Nord Stream 2 que se encargaría de duplicar el suministro de gas ruso a Alemania, megaproyecto valuado en 12 mil millones de dólares que tendría una longitud de 1,230 kilómetros.
Japón, Taiwán, Australia, Nueva Zelandia, Canadá y la Unión Europea también han dado pie a sanciones económicas que limitan el poder y la capacidad rusa, principalmente a través de la congelación de activos financieros de determinadas autoridades e instituciones financieras rusas y la prohibición de exportaciones de bienes que fortalezcan a sus organizaciones militares.
No obstante, no solo los gobiernos se han encargado de castigar a la economía de Rusia, sino que también el sector privado se ha visto obligado a proteger sus intereses frente a los riesgos financieros y reputacionales. Empresas como FedEx y UPS cancelaron sus operaciones internacionales en Rusia y Ucrania; Apple suspendió la venta de todos sus productos en Rusia y limitó los servicios de Apple Pay y Apple Maps en el país; la compañía energética ExxonMobil paró sus operaciones y puso fin a sus inversiones en el territorio ruso; BP, el inversionista extranjero más importante en Rusia, se deshizo de su participación del 20% en Rosneft, empresa de petróleo propiedad del gobierno ruso, lo que implicaría una reducción de su producción de petróleo y gas en un tercio; entre otras múltiples empresas que han finalizado sus operaciones en territorio ruso.
Panorama monetario
A partir de la imposición de las sanciones económicas por parte de los distintos países y de la fuga de las empresas internacionales, se generó una incertidumbre y un pánico que empujó a la población a retirar sus rublos rusos del banco y cambiarlos por una divisa distinta.
Como se observa en la Figura 1, las sanciones causaron una devaluación masiva en la divisa del país. Al día dos de marzo del año en curso, el rublo ruso ha caído en 19.6% desde el inicio de la invasión lanzada por Vladimir Putin el pasado 24 de febrero. En consecuencia de la devaluación, el Banco Central ruso más que duplicó su tasa de interés a 20% para intentar contener las corridas bancarias.
La devaluación no solo se traduce en un debilitamiento del proyecto de Vladimir Putin, sino que afectará gravemente a la economía familiar. Los ingresos de la población rusa no serán suficientes para mantener el nivel de consumo con el que se contaba antes de la devaluación, lo cual agudizará la crisis para los trabajadores que fueron despedidos tras la salida de las empresas internacionales.
Aunado a lo anterior, de acuerdo con un comunicado del Kremlin, el presidente ruso emitió un decreto que prohíbe las exportaciones en efectivo de divisas extranjeras desde Rusia que superen los 10,000 dólares en valor a partir del 2 de marzo.
A pesar de que el Banco de Rusia cuenta con alrededor de 630 mil millones de dólares en divisas y reservas de oro, lo cual, en teoría, sería más que suficiente para enfrentar cualquier sanción. Dos días después del ataque de Vladimir Putin, el 26 de febrero, los gobiernos de Occidente restringieron el acceso del Banco Central de Rusia a sus reservas internacionales. Tal restricción dificultará que el Banco respalde al rublo ruso, que ofrezca liquidez de divisas extranjeras a los bancos rusos y que realice o reciba pagos en divisas extranjeras hacia empresas rusas.
Aunado a lo anterior, de acuerdo con un comunicado del Kremlin, el presidente ruso emitió un decreto que prohíbe las exportaciones en efectivo de divisas extranjeras desde Rusia que superen los 10,000 dólares en valor a partir del 2 de marzo.
A pesar de que el Banco de Rusia cuenta con alrededor de 630 mil millones de dólares en divisas y reservas de oro, lo cual, en teoría, sería más que suficiente para enfrentar cualquier sanción. Dos días después del ataque de Vladimir Putin, el 26 de febrero, los gobiernos de Occidente restringieron el acceso del Banco Central de Rusia a sus reservas internacionales. Tal restricción dificultará que el Banco respalde al rublo ruso, que ofrezca liquidez de divisas extranjeras a los bancos rusos y que realice o reciba pagos en divisas extranjeras hacia empresas rusas.
Además, en la Figura 2 se muestra claramente cómo desde 2017 Rusia estuvo incrementando sus reservas internacionales. Mientras que en 2017 mantenía un total de 391 mil millones de dólares, para 2022 alcanzó un monto de 630 mil millones de dólares. Es decir, las reservas internacionales rusas registraron un crecimiento promedio anual de 10% de 2017 a 2022. Asimismo, se observa que Rusia tenía un interés por ganar terreno en la adquisición de oro, pues mientras que en 2017 el oro representaba el 16% del total de las reservas internacionales, para 2022 la cifra fue de 21%.
De acuerdo con el último informe oficial del Banco de Rusia publicado en enero de 2022 con datos del 30 de junio de 2021, actualmente, China es el mayor tenedor de reservas en moneda extranjera del Banco Central. No obstante, en la Figura 3 se observa cómo durante los últimos cinco años Rusia movió estratégicamente sus reservas para aislar a la economía rusa, principalmente, de los países de Occidente.
De acuerdo con The Economist, mover activos de Estados Unidos hacia China, su aliado, y a Europa, que depende de Rusia para obtener energía, fue uno de los principales componentes de la “economía de fortaleza” de Putin.
Panorama comercial
A pesar de que Rusia se caracteriza por ser un gran exportador a nivel mundial, también es un gran importador. Mientras que sus exportaciones registran un valor de 20 puntos porcentuales del PIB, sus importaciones registran 14 puntos porcentuales.
China es el principal socio comercial de Rusia. Aunque, si bien es el país de origen para la mayoría de las importaciones de Rusia, solo concentra el 24% del total de las importaciones rusas. Mientras que los países que se han pronunciado a favor de las sanciones hacia Rusia concentran el 63% de las importaciones que realiza el país, China y el resto de los países que se pronunciaron en contra o que se abstuvieron solo concentran el 37%.
Asimismo, dentro de los cuatro productos que representan cerca del 50% del total de las importaciones rusas, como lo son los que se muestran en la Figura 5, a excepción de las maquinas, aparatos y material eléctrico, más del 50% de ellos proviene de países que deploran la invasión de Rusia a Ucrania.
La economía de Rusia, como la de casi cualquier país, resulta lo suficientemente compleja como para necesitar el respaldo de más de un pequeño grupo de países.
Asimismo, las disrupciones económicas en Rusia y la incertidumbre de la guerra han generado un incremento en los precios de los bienes que Rusia produce y exporta frente a la expectativa de escasez.
Los principales bienes que Rusia exporta al mundo son los combustibles minerales, los aceites minerales y los productos de su destilación. Solo este grupo concentra el 42% del total de las exportaciones de Rusia, lo cual se traduce en 141.9 mil millones de dólares.
En la Figura 6 se observa que solo los países que concentran el 26% de los combustibles y aceites que exporta Rusia se proclamaron en contra de las sanciones hacia dicho país o se abstuvieron. Es decir, el 74% de las exportaciones de combustible y aceite rusas podrían estar en riesgo.
No obstante, las sanciones energéticas instituidas contra Rusia se han limitado a restricciones financieras y al bloqueo de varias empresas energéticas estatales rusas que acceden a nueva deuda y capital en los mercados de Estados Unidos. Sin embargo, para empresas como Gazprom, los precios récord del gas natural y del petróleo de 2021 le han dado a Rusia la suficiente liquidez para vivir durante el aislamiento que le han generado las sanciones de los países de Occidente.
Incrementos en el precio aunados de incertidumbre sobre la posibilidad de seguir abasteciendo y los deseos de sancionar a Rusia, han llevado a analizar a los distintos vendedores que se encuentran en el mercado. El alza en los precios y los intentos de sustitución del gas y el petróleo ruso brindan un panorama favorable para el resto de los competidores.
Como se comentó, el deseo por disminuir las importaciones rusas de gas y petróleo se encuentra latente, pero no es una modificación que se pueda realizar en el corto plazo. Rusia se está viendo beneficiado de sus altos ingresos por los productos minerales y es este recurso lo que le ha permitido que su proyecto en Ucrania siga avanzando.
Distintos analistas han sugerido que los importadores de gas ruso frenen el comercio. Se considera que cerrando el flujo de ingresos que mantiene Rusia por la venta de gas frenará de inmediato sus acciones bélicas. Sin embargo, el gas es un insumo que se utiliza tanto en los hogares como en las industrias y cortar su suministro no es una opción para la mayoría de los países.
Analizando los datos, se ha observado que Rusia venía preparándose para el ataque a Ucrania y las posibles consecuencias económicas desde años atrás. Sin embargo, las sanciones impuestas por los países de Occidente han debilitado en gran parte las fortalezas que había generado, como fue el caso de las reservas internacionales.
Las sanciones económicas continuarán agudizándose a la misma velocidad con la que Rusia continúe atacando Ucrania y desacatando las peticiones internacionales. Mientras mayor sean las sanciones mayores serán los impactos, no solo para Rusia sino también para el resto de los países, pues históricamente Rusia ha pertenecido a los eslabones de las cadenas de valor que, gracias a la globalización, se han desarrollado internacionalmente.
Las disrupciones en la demanda o en la oferta de bienes generadas por cierres comerciales con Rusia tienen un impacto en los precios, en las cadenas de valor y en el bienestar de la sociedad.
