27 julio, 2026

Perspectiva Económica Global del Banco Mundial

El reporte muestra una reducción generalizada de las expectativas del Banco en torno al crecimiento de 2022.

El martes 7 de junio, el Banco Mundial publicó la edición más reciente de su reporte sobre la Perspectiva Económica Global. El reporte es publicado semestralmente en los meses de enero y junio. Respecto a la edición de inicio del año, el reporte muestra una reducción generalizada de las expectativas del Banco en torno al crecimiento de 2022 (Figura 1)

En particular, el organismo disminuyó su proyección del crecimiento global, de 4.1% a 2.9%. Detrás de dicho ajuste se encuentran las secuelas económicas de la crisis por el covid-19, magnificadas por el efecto disruptivo de la invasión de Rusia a Ucrania sobre la inversión y el comercio, principalmente (Figura 2). El Banco proyecta que estos factores se sumarán al declive de la población en edad de trabajar en los países avanzados.

El Banco también contempla un menor crecimiento en la década en su conjunto (Figura 2). A la reducción de la actividad originada por el declive de la población en edad de trabajar en las economías avanzadas, se sumarían los efectos de largo plazo de la pandemia y de la guerra en el este de Europa, las cuales impactarían en mayor medida a las economías emergentes y en desarrollo.

Igualmente, el reporte destaca los altos niveles de inflación que se reportan a nivel global y el efecto diferenciado que exhibe entre las economías avanzadas y las emergentes y en desarrollo (Figura 3). En las primeras, el aumento de los precios se manifiesta con mayor intensidad en los precios asociados al transporte y a mercancías no alimenticias; mientras que, en las segundas, se registra, también, un notable incremento de los precios de los alimentos. Ello sugiere que la disrupción de las cadenas de suministros de alimentos ha sido menos severa en aquéllas que sirven a las economías avanzadas.

El Banco estima que la inflación mundial experimentará una moderación el próximo año; sin embargo, advierte que es muy probable se mantenga por arriba de las metas de inflación en muchas economías. Como resultado, es previsible que los bancos centrales realizarán ajustes notables de las tasas de interés.

En particular, desde una perspectiva histórica, el acelerado incremento de las tasas observado en Estados Unidos sería apenas la punta del iceberg del ciclo que vendrá a continuación (Figura 4). A su vez, el incremento de las tasas se traduciría en una mayor desaceleración de la economía mundial, acompañada de crisis financieras en algunos mercados emergentes y economías en desarrollo por el encarecimiento del financiamiento, un escenario similar al observado en la década de 1970.

Además, el Banco Mundial llama la atención hacia el hecho de que, en los próximos años, el mundo deberá afrontar la crisis de refugiados ocasionada por la guerra entre Rusia y Ucrania, la cual comienza a ser la más notable en la historia reciente por el número de personas desplazadas (Figura 5). Una crisis que llega tan sólo unos años después del notable movimiento de refugiados ocasionado por la guerra en Siria.

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