La Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC) nos permite conocer el comportamiento y desempeño de la actividad económica de las empresas constructoras, tanto a nivel nacional como estatal.
Desde el comienzo de la pandemia por COVID-19, la industria constructora ha sido una de las que más ha sufrido, y a continuación analizaremos su actividad y sus costos de operación.
La figura 1 nos muestra el valor de la producción generado por las empresas de la industria constructora desde enero de 2020 al mes de junio de 2022. Como podemos observar, este sector está todavía lejos de alcanzar los niveles prepandemia. Actualmente el índice se encuentra 12% por debajo de los niveles de enero de 2020. El menor nivel de valor de producción de la industria constructora se observó cuando comenzó la pandemia en 2020, con una caída de aproximadamente 19%. Por otro lado, en diciembre de 2021 el valor de producción alcanzó el mayor nivel desde febrero de 2020, llegando a un índice de 97.
Naturalmente, las empresas constructoras tuvieron un distinto desempeño en cada estado de la república, lo cual se ilustra en la figura 2. En esta gráfica vemos el cambio porcentual entre el índice del valor producido por las empresas constructoras en junio de 2019 (prepandemia) y junio de 2022. Esto muestra si la industria constructora, a nivel estatal, ha logrado alcanzar o incluso rebasar los niveles previos a la pandemia. Como podemos ver, los estados que mejor desempeño han tenido desde junio de 2019 son Tabasco, Oaxaca y Chiapas, con un aumento porcentual en el índice de valor de producción de 343%, 270.5% y 266%, respectivamente. En el otro extremo tenemos caídas porcentuales de 78% en el caso de Baja California Sur, 70.8% en Tlaxcala, y 62.7% en Yucatán.
Una de las principales explicaciones de por qué la industria constructora no ha conseguido recuperarse tras casi dos años del inicio de la pandemia la podemos encontrar en los costos relacionados con sus actividades económicas. Como podemos ver en la figura 3, sus costos han estado en una constante subida desde enero de 2020. De diciembre del 2021 a julio del 2022, estos costos aumentaron aproximadamente un 12%, un incremento considerable para un periodo de solo 6 meses.
Al desglosar el costo general para analizar cuál factor ha influido más en el rápido aumento de los costos en que incurren las empresas constructoras. En la misma gráfica podemos ver la evolución de los costos de los materiales necesarios, el alquiler de equipo y maquinaria, y las remuneraciones, así como la evolución de los costos generales.
Como podemos ver, el costo que ha visto un mayor incremento desde enero de 2020 ha sido, por una diferencia considerable, el de los materiales de construcción. Los otros dos subíndices, correspondientes al alquiler de equipo y maquinaria y a las remuneraciones de los trabajadores, han visto un aumento muy similar situándose actualmente en 115 y 113, respectivamente. En comparación, los materiales han alcanzado un nivel de 138, un incremento de poco más de un tercio.
