27 julio, 2026

Reporte CEPAL: Repercusiones en América Latina y el Caribe de la guerra en Ucrania

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de la ONU publicó un reporte en el cual expone diversos indicadores sobre la economía de países en la región en el contexto de la invasión de Ucrania.

Éste trata siete temas en lo particular: la debilitación de la estructura productiva y el crecimiento mundial; el fenómeno de bajo crecimiento y alta inflación y tasas de interés; la heterogeneidad de los efectos en las economías latinoamericanas y caribeñas; los retrocesos en la lucha contra la pobreza y la pobreza extrema; la urgencia de la seguridad alimentaria; las consecuencias relativas al uso de los combustibles fósiles; y un análisis de las políticas a corto y largo plazo en Latinoamérica. En esta nota abordamos los primeros tres temas.

  1. Se frena la globalización: la sucesión de crisis debilitó la estructura productiva y el crecimiento mundiales

La CEPAL argumenta que las afectaciones económicas desatadas por el conflicto en Ucrania deben de analizarse en el contexto de diversos choques externos en la región, como lo han sido la crisis financiera del 2008-2009, las tensiones entre China y Estados Unidos y, por supuesto, el Covid-19. Ante este panorama, la CEPAL apunta al decrecimiento en el PIB mundial y el volumen del comercio desde el 2008 como evidencia de que la globalización se ha debilitado como motor del crecimiento.

Señala también que varios cambios geopolíticos y económico acompañan a esta reducción en el ritmo de la economía global, de entre los cuales destacan:

  • La proliferación de posturas nacionalistas y antiglobalización en diversos países desarrollados
  • Las rupturas en las cadenas productivas derivadas de conflictos comerciales y fenómenos como la pandemia del Covid-19
  • La disrupción de sectores de producción primaria como petróleo, gas y cereales a raíz del conflicto en Ucrania
  • La creciente fragilidad de las vías comerciales marítimas
  • “Las tendencias a la regionalización con estrategias de relocalización (reshoring), deslocalización cercana (nearshoring), combinación de localizaciones interna y en diferentes países (multi-shoring) y localizaciones en países considerados “amigos” (friend-shoring).”
  • La expansión monetaria y los consecuentes auges en mercados financieros y accionarios, que a su vez se reflejaron en presiones inflacionarias

Concluye que estos cambios y choques han debilitado la estructura económica de América Latina y el Caribe, “en particular en aspectos vinculados a la inversión y el desarrollo de capacidades humanas y tecnológicas, dando lugar a una situación de histéresis que se refleja en insuficientes avances de la productividad laboral y de las capacidades tecnológicas.”

  1. El mundo en 2022: menor crecimiento, más inflación, alza de tasas de interés

El reporte cita las disminuciones en las proyecciones de crecimiento en el 2022 del globo y de importantes países y regiones (Gráfico 1) como evidencia de que la guerra en Ucrania se ha convertido en una nueva fuente de incertidumbre económica y un obstáculo para el crecimiento, pues los mercados se han visto afectados por escasez de productos como hidrocarburos y alimentos que provee la región en conflicto.

Además, alerta que “el alza de los precios de los productos energéticos y, en general, de los productos básicos, el pronunciado aumento de los costos del transporte internacional, el agravamiento de los problemas de oferta y el aumento de la demanda interna en las economías desarrolladas, analizados más adelante, han redundado en un impulso de la inflación global.” (Gráfico 2)

También expone que la guerra ha endurecido las condiciones financieras en el mundo, traduciéndose en mayor volatilidad para los mercados financieros. Lo anterior, aunado a la inestabilidad global generalizada, ha incrementado la aversión financiera al riesgo, afectando la inversión en mercados emergentes como los latinoamericanos. Esta situación podría prolongarse de continuar las presiones inflacionarias y las consecuentes políticas monetarias contractivas en las economías desarrolladas, además de que el alza a tasas de interés afectará a países cuyas deudas son a tasa variable y disminuirá las opciones y fuentes de financiamiento a los países que lo necesiten.

  1. Efectos en la región: grandes diferencias entre países

La CEPAL reconoce que, dependiendo de sus estructuras económicas y posiciones en las cadenas de intercambio global, distintos países de la región se han visto afectados de distintas maneras por el conflicto. Sin embargo, apunta a que existe una paradoja económica que tiene el potencial de afectar a todos los países de la región, pues “el aumento de la inflación en los países desarrollados puede, por sí mismo, constituirse en una fuente adicional de inflación en la región, por el impacto de sus medidas de contracción monetaria en la cotización de las monedas locales.” Las afectaciones a la economía latinoamericana se desglosan bajo los siguientes rubros:

  • Desaceleración del crecimiento económico

Como lo muestra el Gráfico 3, las proyecciones de crecimiento en la región, aunque heterogéneas, son en su mayoría bajas.

  • Impactos en el comercio internacional

Debido a la estructura económica y comercial de Rusia y Ucrania, con su preponderante papel en la producción de hidrocarburos, minerales y cereales, las principales industrias afectadas por el conflicto son la energética, la minera, la alimenticia y la de fertilizantes, dentro de las cuales hay fuertes presiones inflacionarias y escasez.

Las proyecciones sobre el comercio exterior de la región en 2022 se ven afectadas por este nuevo escenario de mayores precios. Antes del inicio del conflicto, la CEPAL proyectaba un aumento del 10% del valor de las exportaciones regionales de bienes y del 9% del valor de las importaciones, en el contexto de una marcada desaceleración de la actividad económica. Sin embargo, el alza de los precios de varios de los principales productos que la región exporta e importa, ocasionada por el conflicto, eleva la proyección para 2022 a una expansión del 23% tanto de las exportaciones como de las importaciones.

En ambos casos, prácticamente la totalidad de la expansión prevista obedece a los mayores precios de las respectivas canastas, mientras que el crecimiento de los volúmenes exportado e importado se ralentiza significativamente respecto de 2021.”

Sin embargo, el peso que el comercio de ciertos productos tiene sobre la economía de los países influye en la magnitud de la afectación a la economía de los mismos. Por ejemplo, se estima que el aumento de precios en los energéticos podrá tener efectos benéficos para países exportadores netos de energía, como Bolivia, Venezuela y Ecuador, pero aquellos, que son importadores netos, como la mayoría de los caribeños y centroamericanos, pueden continuar sufriendo afectaciones severas.

  • Aumento de las presiones inflacionarias como consecuencia de los choques externos

La organización señala que la tendencia inflacionaria actual en la región emana principalmente de fuentes externas que se reflejan en los costos de producción interna. Ante un panorama en el cual la inflación anual en la región (abril 2022) es de 8.1%, los bancos centrales anticipan que el fenómeno siga vigente por lo que resta del año.

  • Recuperación lenta e incompleta de los mercados laborales

A pesar de que las tasas de desocupación están disminuyendo en la región, Latinoamérica y el Caribe han experimentado una recuperación del empleo lenta, que ahora se ve bajo amenaza por las presiones inflacionarias que pueden inducir a los empleadores a recortar empleos como respuesta al aumento en los costos de producción.

Este fenómeno, apunta la CEPAL, afecta desproporcionadamente a las mujeres, quienes salieron de la fuerza laboral en mayor proporción durante la pandemia y, debido a que cuentan con un menor ingreso, son, también, más afectadas por la inflación.

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