La nómina no agrícola total aumentó en 263 mil empleos, impulsada principalmente por el crecimiento en los sectores del ocio y la hospitalidad, el cuidado de la salud y los servicios profesionales y empresariales.
Los indicadores del empleo en los Estados Unidos son datos a los cuales se hace un amplio seguimiento, especialmente por los economistas e inversionistas, debido a su significativo impacto en el comportamiento de los mercados internacionales y la economía global. Principalmente, son dos encuestas mensuales las que miden las tendencias y los niveles de empleo en dicho país.
Por un lado, se encuentra la “Encuesta de hogares”, o de “Población actual”, que se enfoca en el estado de la fuerza laboral, incluyendo el desempleo, según las características demográficas. Se realiza en aproximadamente 60 mil hogares, e incluye a los trabajadores agrícolas, no agrícolas, independientes y domésticos, por lo que captura los datos de la población civil no institucional.
Por el otro, se encuentra la “Encuesta de establecimientos”, o “Encuesta de nómina”, que mide el empleo, las horas y los ingresos en el sector no agrícola, por industrias. Se lleva a cabo con aproximadamente 144 mil empresas, las cuales representan casi 700 mil sitios de trabajo, enfocada en la nómina de empresas no agrícolas, grupos sin fines de lucro y organizaciones gubernamentales.
Generalmente, la segunda es la fuente que captura la mayor atención por parte de los usuarios de la información. En septiembre, según el informe de la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU., la nómina no agrícola total aumentó en 263 mil empleos, impulsada principalmente por el crecimiento en los sectores del ocio y la hospitalidad, el cuidado de la salud y los servicios profesionales y empresariales, como se observa en la Figura 1.
Así, el total de empleos ha alcanzado los 153 millones, y ha crecido en más de 500 mil desde febrero de 2020, superando así el nivel que tenía antes de la pandemia. El crecimiento promedio mensual de los 9 meses de 2022 es de 420 mil puestos.
Además, durante el mes de referencia, la tasa de desempleo presentó un decremento de 0.2 puntos porcentuales, situándose en un 3.5%, regresando al nivel de julio, cuando había alcanzado el que tenía en febrero de 2020, como puede verse en la Figura 2. La tasa de desempleo nos indica la proporción de la población que está activamente buscando un empleo, y en los últimos 12 meses ha disminuido en 1.2 puntos porcentuales.
En consecuencia, en términos absolutos, el número de personas que permanece desempleada se redujo nuevamente a más de 5.7 millones, esto es, 261 mil menos que el mes anterior y apenas 36 mil más que en febrero de 2020. Además, en los últimos 12 meses, el número de personas desempleadas disminuyó en 1.9 millones. Sin embargo, es importante destacar que algunas de las personas que perdieron su empleo durante la pandemia optaron por no continuar buscando empleo, y, por lo tanto, ya no entran en el cálculo de personas desempleadas, lo que se refleja en la mencionada evolución del último año.
De esta manera, como se puede ver en la Figura 3, el número de personas que no son parte de la fuerza laboral se incrementó repentinamente en 2020, de manera muy significativa, y tras una recuperación inicial relativamente rápida, se estancó a través de los últimos dos años, en los que no ha podido regresar a los niveles previos a la contingencia sanitaria. Así, durante el mes de referencia, dichas personas aumentaron en 229 mil, para situarse 4.6 millones por encima de la cifra de febrero de 2020.
A su vez, la tasa de participación disminuyó 0.1 puntos porcentuales respecto al mes anterior, para situarse en un 62.3%, luego del incremento en agosto, tras dos meses descendiendo consecutivamente, con lo que se encuentra 1 punto por debajo de su nivel prepandemia.
Adicionalmente, el número de desempleados de larga duración, que son aquellos que han estado sin trabajo durante 27 semanas o más, se mantuvo nuevamente en 1.1 millones. Estos representan poco menos del 19% del total de desempleados durante septiembre. Finalmente, el número de personas empleadas por tiempo parcial debido a razones económicas, es decir, personas cuyas horas laborales se redujeron debido a la falta de trabajo o a las condiciones comerciales, se redujo en 306 mil, ubicándose en 3.8 millones.
