La actividad económica mundial continuó desacelerándose en el tercer trimestre y que las perspectivas de crecimiento mundial se ajustaron a la baja, en especial para 2023.
La publicación de las minutas de política monetaria del Banco de México proporciona detalles importantes de cómo los miembros de la Junta de Gobierno perciben la economía y la inflación y cuáles son las consideraciones que llevaron a su decisión más reciente para el nivel de tasas de interés.
Comenzando con la evaluación de la economía global, los miembros de la Junta de Gobierno ven que la actividad económica mundial continuó desacelerándose en el tercer trimestre y que las perspectivas de crecimiento mundial se ajustaron a la baja, en especial para 2023 (Figura 1). Además, apuntan a riesgos adicionales incluyendo la creciente deuda privada que podría generar condiciones de inestabilidad financiera y los elevados déficits fiscales en países que implementaron estímulos durante la pandemia.
La preocupación sobre el crecimiento se extiende también a un escenario igualmente preocupante para la inflación global. Las minutas dan cuenta de la persistencia de precios aún elevados de alimentos y energéticos, aunque en algunos países han comenzado a atenuarse las presiones sobre la inflación general- es decir, los precios de esos productos permanecen altos, pero su crecimiento ha dejado de ser tan alto y, en algunos casos, se ve ya una reducción de los precios internacionales de algunas materias primas, en especial de los energéticos.
Las acciones de otros bancos centrales alrededor del mundo continúan condicionando las decisiones del propio Banco de México. Se comentó en la reunión “un amplio número de bancos centrales continuó incrementando sus tasas de referencia, algunos en mayor magnitud a lo previsto”. En la reunión más reciente del banco central de Estados Unidos (Fed) se aumentó el rango objetivo para la tasa de interés a un día en 75 puntos base y las últimas proyecciones de la Fed prevén aumentos adicionales de 125 puntos base con lo que la tasa a un día estaría en 4.4% al cierre de 2022, y a 4.6% al cierre de 2023. En la reunión de Banxico se discutió ampliamente la conveniencia de continuar respondiendo a los incrementos de tasas en EE.UU. con aumentos de similar magnitud en México, como ha sido el caso en las últimas cuatro decisiones (ver Figura 2), aunque al menos un miembro de la Junta de Gobierno señaló que “es momento de evaluar… cómo se responderá a los incrementos adicionales de la Reserva Federal”.
Sobre la actividad económica en nuestro país, la Junta de Gobierno ve una desaceleración en el tercer trimestre del año respecto a su evolución en los primeros seis meses, aunque se mostró relativamente más optimista sobre la recuperación del consumo y de la inversión. En las minutas se le dedica un espacio relevante a evaluar la evolución de las revisiones de los salarios contractuales del sector privado y las de los trabajadores registrados en el IMSS, las cuales tuvieron alzas cercanas al 7 y 12% respectivamente.
Respecto a la inflación, la Junta destacó los niveles elevados que persisten (8.76% en la primera quincena de septiembre). El análisis resalta que esta responde en parte a un “fenómeno global” y que debería, en el margen, beneficiarse de menores disrupciones y disminuciones en los precios internacionales de algunas materias primas. Sin embargo, la mayoría comentó que las expectativas de inflación para 2022 y 2023 volvieron a incrementarse y esto claramente preocupa a Banxico (Figura 3).
La evaluación que se hizo de la inflación llevó a la Junta de Gobierno a decidir el aumento en tasas de interés a 9.25%. Si bien la decisión fue unánime, las minutas destacaron la opinión de la Subgobernadora Irene Espinosa quien consideró apropiado que “además de indicar que la tasa de referencia seguirá aumentando… se debería expresar de manera explícita y transparente que para converger a la meta del 3% será necesario mantener una postura en terreno restrictivo durante todo el horizonte de pronóstico”. Es importante destacar esto pues, para la Subgobernadora, una mejor guía sobre la política monetaria contribuirá de mejor forma a que las expectativas de inflación converjan a la meta del 3%.
