La invasión rusa a Ucrania ha exacerbado la incertidumbre política y económica que ya se vivía a nivel mundial, lo que se añade a las numerosas limitaciones a los viajes que aún existen, debido a los efectos remanentes de la pandemia.
Las consecuencias que este conflicto tendrá sobre el sector turístico aún están por verse, sin embargo, la Organización Mundial del Turismo (OMT) mantiene sin cambios sus pronósticos de inicio de año, donde estima un crecimiento en las llegadas de turistas internacionales para 2022 de entre 30% y 78% respecto a 2021, dependiendo de diversos factores. Esto implica que se podrían alcanzar niveles entre 50% y 63% por debajo de los anteriores a la contingencia.
Así, tras la drástica caída observada en 2020 y 2021, se espera que el turismo internacional continúe su recuperación gradual durante 2022. Según la OMT, al 24 de marzo, 12 destinos no tenían restricciones relacionadas con COVID-19 y cada vez son más los que están relajando o eliminando las limitaciones de viaje. Durante el mes de enero, el sector tuvo un desempeño notablemente mejor al presentado al inicio del año anterior; a nivel global, las llegadas de turistas internacionales aumentaron más del doble (130%). Como se observa en la Gráfica 1, tras el descenso de 71% experimentado en 2021, se mantuvieron 67% por debajo de los niveles anteriores a la pandemia.
También hay que considerar que aunque la tendencia positiva tuvo su inicio durante el año pasado, la recuperación en enero se vio afectada por la aparición de la variante ómicron, que generó la reativación de restricciones de viaje en diversos destinos. A pesar de esto, todas las regiones presentaron un repunte importante durante el primer mes del año, no obstante hay que considerar el efecto de menor base comparación, toda vez que se están contrastando con los niveles marcadamente bajos del inicio de 2021.
Como puede verse también en la Gráfica 1, Europa y América se mantienen como las regiones continentales con los mejores resultados, con incrementos de 199% y 97%, respectivamente, a pesar de que las llegadas internacionales representan apenas la mitad de los niveles anteriores a la pandemia. Por su parte, el Medio Oriente, con 89%, y África, con 51%, también registraron incrementos, experimentando a su vez descensos de 63% y 69%, respectivamente, en comparación con 2019. Finalmente, a pesar de que la región Asia-Pacífico tuvo un aumento anual de 44%, dado que varios destinos permanecieron cerrados a los viajes no esenciales, las llegadas internacionales se mantuvieron en un nivel 93% menor al de 2019.
Por otra parte, el conflicto bélico en el este de Europa ha planteado nuevos retos al entorno económico mundial y podría obstaculizar la recuperación de la confianza a nivel global. El cierre del espacio aéreo en cuestión, así como la prohibición para operar impuesta por países europeos a compañías aéreas rusas están afectando a los viajes internos en el continente. También están provocando desvíos en vuelos largos entre Europa y Asia, resultando en vuelos más largos y con mayores costos.
Como se puede ver en la Gráfica 2, la OMT reporta que en 2020 Rusia y Ucrania representaron en conjunto cerca 3% del gasto mundial en turismo internacional, y que si el conflicto se prolonga, podrían perderse al menos 14 mil millones de dólares en ingresos turísticos. A su vez, como destinos, los países en conflicto representaron 4% de las llegadas internacionales a Europa, aunque sumaron únicamente 1% de los ingresos por turismo internacional del continente.
