28 enero, 2026

Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG)

El INEGI recién publicó la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2021, en la cual recoge percepciones y opiniones de la ciudadanía, a nivel nacional, sobre el desempeño de las autoridades, la provisión de servicios públicos y la percepción de la corrupción.

El INEGI recién publicó la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2021, en la cual recoge percepciones y opiniones de la ciudadanía, a nivel nacional, sobre el desempeño de las autoridades, la provisión de servicios públicos y la percepción de la corrupción. Ello ayuda a entender las desigualdades que, a raíz de la labor gubernamental, se viven entre las poblaciones de los estados, así como para evaluar la eficacia de nuestros gobernantes.

Por ejemplo, dependiendo de dónde viven, los mexicanos tienen acceso desigual al agua pura limpia, un Derecho Humano fundamental que debería de ser gozado por la totalidad de la población. (Gráfico 1)

De manera similar, una variable que suele estar cercanamente vinculada a la buena gestión gubernamental es la del alumbrado público, pues, siendo indispensable para la seguridad y la integridad urbana, es una de las responsabilidades elementales de la autoridad. Sin embargo, de nueva cuenta, no todos los mexicanos consideran que la iluminación en donde viven es adecuada, con marcadas diferencias entre entidades, como lo muestra el Gráfico 2.

Un aspecto en el cual la mayoría de la población del país está de acuerdo es en que considera que la presencia policiaca no aporta a generar sensación de seguridad en las comunidades, pues solamente la mayoría de los yucatecos, por un ligero margen, consideran que lo anterior sea cierto. Ello resalta un área sobre la que autoridades en todo el país deben de trabajar. (Gráfico 3)

Otro rubro sobre el cual la percepción de los mexicanos es generalmente negativa es el estado de las vías de comunicación, ya que el Gráfico 4 evidencia que la máxima proporción de satisfacción con el estado de calles y avenidas es de los guanajuatenses, con apenas 29.7%, mientras que el mínimo es de los sonorenses, con 6.2%.

Ahora bien, la ENCIG también mide los niveles de satisfacción de los llamados ‘servicios bajo demanda’, que son aquellos, como la salud o la educación, que son gozados por la población dependiendo de si lo necesitan.

En el caso de la salud, es de reconocer que la población considera estar más satisfecha con los servicios de salud en esta última edición de la Encuesta que en la anterior, aunque la diferencia es relativamente pequeña. (Gráficos 5 y 6)

Otro importante servicio bajo demanda cuya calidad percibida ha aumentado, aunque también ligeramente, es el de la educación pública en sus niveles de primaria, secundaria y bachillerato, como lo muestra el Gráfico 7.

Un servicio bajo demanda que la población, en general, percibe que ha disminuido en calidad es el del suministro de energía a los hogares, aunque, de nuevo, el cambio es menor. (Gráfico 8)

A manera de síntesis de lo anterior, tomando en cuenta varios otros servicios públicos, el INEGI hace un promedio de satisfacción general de la población con el actuar gubernamental. El Gráfico 9 muestra que los neoleoneses son los más satisfechos con las autoridades, seguidos de los coahuilenses. Los más insatisfechos son los guerrerenses y los tabasqueños. Sin embargo, es importante anotar que solamente 12 de 32 entidades registran una satisfacción general por arriba del 50%, lo cual apunta a que los ciudadanos creen que hay amplias áreas de mejora en la labor gubernamental.

Otro asunto sobre el cual indaga la ENCIG es la percepción de la corrupción, la cual sigue en niveles muy elevados. El Gráfico 10 muestra que cerca de un 62% de la población cree o ha escuchado que hay corrupción en la realización de trámites públicos, cifra prácticamente idéntica al máximo histórico registrado en 2019. Por otro lado, aumentó la proporción de ciudadanos, de 44.2% a 45.2%, que tienen conocidos que han sido testigos de actos de corrupción en trámites, como lo evidencia el Gráfico 11. En contraste, disminuyó por un punto porcentual la proporción de ciudadanos que han sido testigos personales de corrupción en trámites, bajando de 15.7% a 14.7% (Gráfico 12)

Finalmente, el Gráfico 13 muestra el nivel de confianza que los ciudadanos le tienen a ciertas instituciones en el país. Destaca que las universidades públicas son las que mayor confianza generan, seguidas del Ejército y la Marina. La alta aprobación de las Fuerzas Armadas, contando a la Guardia Nacional, contrasta con la muy baja aprobación de las policías, aunque esto ha sido un fenómeno común en México desde hace varios años. En esta edición de la encuesta, los partidos políticos son identificados como la institución enlistada que menor confianza genera, otro asunto común en nuestro país.

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