28 enero, 2026

Decisión de Política Monetaria del Banco Central de EE.UU.

En Estados Unidos las tasas de interés continuarán aumentando luego de que su banco central señalara su preocupación por el elevado nivel de la inflación en ese país.

En su reunión de política monetaria más reciente, la Reserva Federal de EE.UU. decidió aumentar el nivel objetivo de la tasa de interés a un día a un rango de 2.25-2.5%, esto es 0.75% más alto que el rango anterior de 1.5-1.75%. La magnitud del aumento fue igual al que se decretó en junio pasado y estaba ampliamente esperada por los participantes de los mercados financieros. Sin embargo, como puede apreciarse en la Figura 1, aumentos de esta magnitud han sido poco usuales en años recientes.

En su comunicado, el Banco apunta a la desaceleración en el ritmo de crecimiento de la economía, lo mismo por el lado del gasto en consumo que por el valor de la producción. La desaceleración en el consumo refleja menor ingreso de las personas en términos reales, es decir, tomando en cuenta el impacto de la inflación en sueldos y salarios, y “condiciones financieras más apretadas”. Esto último quiere decir que el alza en tasas de interés de los últimos meses y las caídas en los mercados accionarios llevan a las personas a reducir sus gastos. El alza en tasas de interés también ha implicado mayores tasas de financiamiento hipotecario, lo que ha llevado a menores compras de casas. Por el lado de las empresas, la desaceleración se ha observado principalmente en una menor acumulación de inventarios.

A pesar de esta desaceleración, el banco central enfatiza que el mercado laboral permanece “extremadamente apretado”, esto es, con niveles de empleo por arriba de lo que es consistente con un nivel inflacionario bajo. Así, la tasa de desempleo permanece cerca de su nivel más bajo de los últimos 50 años (Figura 2), las vacantes de empleo están cerca de sus niveles máximos históricos y la tasa de crecimiento de los salarios es elevada.

La preocupación principal del Banco Central es la persistencia de la inflación elevada a causa de la pandemia, precios altos de alimentos y energía, y presiones inflacionarias más amplias. La inflación objetivo para la Reserva Federal es de 2%. Hoy en día, la inflación está muy por encima de ese objetivo. Por ejemplo, si uno utiliza el índice de precios al consumidor para medir la presión inflacionaria, la cifra más reciente es de 9.1% de crecimiento en los precios comparado con el año anterior (Figura 3). Otros índices muestran también esta presión: el índice de precios de gastos personales, una medida de inflación en la que se fija mucho el Banco, aumentó 6.3%. Aún descontando el impacto de los alimentos y energéticos el aumento para este índice fue de 4.7%.

Es decir, a pesar de la desaceleración de la actividad económica en general, la demanda agregada permanece fuerte y los cuellos de botella que han impactado desde la pandemia han sido mayores y de más alta duración de lo que se había anticipado. Una preocupación adicional es la incertidumbre que permanece derivada de los recortes al suministro de energéticos resultantes de la guerra entre Rusia y Ucrania.

En esta coyuntura de un mercado laboral sumamente apretado e inflación “demasiado alta”, el Banco decidió aumentar su tasa de referencia en ¾ de punto porcentual. Además, como se señala en el comunicado, los participantes en el comité que determina el nivel de tasas anticipan que ajustes adicionales en la tasa de interés objetivo “serán apropiados”. De hecho, una muestra de la incertidumbre en torno a la evolución de la inflación y la preocupación del banco central fue la decisión de limitar lo que se conoce como “orientación futura” de la política monetaria- esto es, las indicaciones que puede dar el banco central sobre cuál será su postura de política monetaria basada en la evaluación de perspectivas económicas e inflacionarias. Notablemente, en su conferencia de prensa, el presidente del Banco de la Reserva Federal indicó que por ahora estarán tomando decisiones junta por junta y no proveerán más la orientación futura que habían estado llevando hasta ahora. Los mercados anticipan que la tasa de interés finalice el año entre 3 y 3.5%.

Comparte este contenido

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *