Como acciones positivas destaca el compromiso de los más de 190 países que suscribieron el Acuerdo de París para el envío de su actualización o presentación de la Segunda versión de sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional.
En la antesala de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 27) que se realizará entre del 6 al 18 de noviembre en Egipto, se publicó el reporte sobre el Estado de la Acción Climática de 2022 del Systems Change Lab (SCL). Con base en una serie de 40 indicadores para determinar los avances o retrocesos en acciones de mitigación y adaptación en sectores como el energético, la construcción, la industria, las plantaciones forestales y su impacto en el cambio de uso de suelo, el sector agropecuario, el financiamiento y la implementación de tecnologías para la remoción de carbono, presentan un semáforo de acciones en las que se necesita acelerar y en las que hay retrocesos.
Como acciones positivas destaca el compromiso de los más de 190 países que suscribieron el Acuerdo de París para el envío de su actualización o presentación de la Segunda versión de sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés).
No obstante, se señala como preocupante que si los países siguen las acciones presentadas en estos instrumentos no se logrará el objetivo de mantener el aumento de temperatura en 1.5 grados Celsius con respecto a la época preindustrial y el aumento de temperatura sería de entre 2.4 a 2.8 grados (por encima del límite de 2 grados establecido).
SCL menciona que la próxima década será crucial para: 1. lograr revertir esta tendencia y adoptar instrumentos más ambiciosos en materia de la adopción de fuentes de energía que sean de carbón cero, 2. eliminar las emisiones producidas por la producción de cemento, 3. acelerar 2.5 veces la tasa de reducción de la deforestación de bosques y 4. establecer más zonas que implementen soluciones basadas en la naturaleza y de conservación de ecosistemas.
Una de las principales preocupaciones del reporte es que, a pesar del aumento del uso de energías renovables y su abaratamiento, la dependencia de electricidad generada por fuentes fósiles se ha mantenido desde el año 2000.
En la siguiente figura de la producción de energía por tipo de combustible, se puede apreciar el aumento de electricidad descrito con anterioridad.
Otro de los puntos a tomar en cuenta es que las emisiones globales de Gases de Efecto Invernadero (GEI) han aumentado después de que se adoptó el Acuerdo de París. Además, los niveles esperados en 2022 se empiezan a recuperar contra los de 2019 después de una disminución por las medidas sanitarias por COVID-19. En la siguiente figura se observa la tendencia de las emisiones globales y su aumento en el periodo 1990 a 2019.
Este reporte se publica a siete años de la firma del Acuerdo de París y en el contexto de cambios en los precios de los combustibles, el aumento de la producción de energía a base de hidrocarburos, la invasión de Ucrania y un alza de precios en los alimentos. De acuerdo con el reporte, estos factores están generando que las partes firmantes del Acuerdo estén ralentizando sus acciones de transición energética.
Resume que 2022 fue un año caracterizado por el aumento de fenómenos naturales extremos: los más destacados fueron las inundaciones y deslaves en Pakistán que cobraron la vida de mil personas y la sequía en Europa, que ocasionó que países de la eurozona determinaran medidas extraordinarias por la falta de líquido para abastecer a la población y para garantizar las cosechas.
Para cerrar la brecha, y aumentar las ambiciones y acciones para cumplir con la meta de 1.5 grados, el reporte recomienda que se deben acelerar las acciones para: a) lograr las cero emisiones en la producción de energía, b) disminuir las emisiones industriales, c) cambiar los sistemas de transportes a modelos más sostenibles, d) impulsar las acciones basadas en la naturaleza, e) escalar tecnologías para la remoción de carbono y f) aumentar el financiamiento.
Estos grandes esfuerzos serán los puntos que se abordarán en la COP 27, entre otros. Se espera que se discuta la creación de mecanismos de financiamiento para emergencias y para ampliar apoyos para la adaptación, el fortalecimiento de los objetivos nacionales de reducción de emisiones, garantizar el cumplimiento de la promesa de financiamiento climático de 100 mil mdd de países desarrollados a países en desarrollo y avanzar hacia nuevos compromisos, entre otros.
